Capitulo I
Lo que te dije antes de morir…

El sonido de una fuerte bofetada interrumpió el sueño de Marco, el cuarto, alumbrado solo por la luz de las 3 lunas que adornaban el cielo nocturno, se había convertido en el mismísimo purgatorio, era el momento decisivo

-Después de acabar con todo y con todos, después de herir a tantas personas; ¿Qué piensas hacer?... ¿vivir pacíficamente?
-La historia de un violente intentando llevar una vida pacifica se me hace muy repetitiva… un matón sigue siendo un matón para siempre
-Eres una sabandija
-Solo se que moriré de igual forma que todos ellos; hasta entonces vagare por las ciudades
-Ellos merecían un futuro
-Igual que lo merece nuestra hija…Samara
-…

Unos sollozos se habían convertido en un llanto verdaderamente desgarrador, Samara estaba recostada en el suelo, boca abajo llorando incontrolablemente mientras marco solo la miraba fríamente, sus ojos no demostraban amor, ira ni mucho menos odio, Marco estaba totalmente vació por dentro; sus pasos retumbaron en la habitación, mientras el llanto de Samara hacia las veces de música de fondo, un arma, un arma se asomo a la luz de la segunda luna, que alumbraba también a Samara, Marco utilizo su pie para darle una vuelta como si fuera un pedazo de carne, una vez mas los ojos de Samara apuntaban a los de Marco

-No mereces esta vida…Samara
-Marco…….Dame entonces la vida que merezco
-Has matado?...Has lastimado?
-No….
-Entonces cuales son tus pecados?
-El haber amado al hombre incorrecto
-Samara….
-Mi dulce Marco
-Nos veremos… en el infierno

Un cuervo atravesó la escasa luz que entraba por la ventana, asustado por el etéreo sonido de una bala, la noche se hizo cada vez más oscura; los lobos entonaban un tártaro coro demoníaco. El cuerpo de Samara no era mas que carroña para buitres y las ropas de marco un festín para murciélagos, un luz, esta vez la luz de una vela había iluminado el desabrido escenario, la pequeña Lynx había observado la nefasta muerte y sus ojos estaban fuera de su orbita, miraba el cuerpo de su madre, muerta y sonriente mientras dejaba escapar lagrimas de confusión y tristeza, la hoja de una navaja en la mano de marco se dejaba asomar de vez en cuando mientras el sonido de sus botas hacia rechinar el oscuro piso de madera, Lynx solo observaba a su madre, su protervo padre se agacho frente a ella y levanto su navaja, la vela callo al suelo quemando un mantel y extendiendo el fuego lentamente por la habitación; La navaja de Marco estaba llena de sangre, y sostenía la mano de Lynx la cual burbujeaba sangre

-Sientes ese dolor hija?

Lynx no se movió, no lloro, no se quejo solo observaba a su madre su rostro reflejaba una ira profunda y un gesto pueril

-No es ni la cuarta parte del que sufrió tu madre, no te pido que sigas sus pasos ni tampoco que sigas los míos ya eres una señorita y tienes tu primera cicatriz

La sombra del sobretodo de Marco desapareció en el umbral de la puerta, Lynx se acerco al cuerpo de su madre, la observaba fríamente, sus ojos jamás fueron tan parecidos a los de Marco, el fuego se hacia mas y mas intenso, la joven levanto el brazo de su madre y se recostó en su regazo mientras susurraba entre llamas

-Madre…tu muerte no será en vano

De nuevo la figura de marco se poso en el umbral, no había ni un gramo de preocupación en el, el humo parecía dificultarle la vista, Lynx no le dio mucha importancia y hay desde la puerta Marco argumento

-Lynx!
-…
-Parte el cielo en 2 y busca tu destino
-…m?
-Fue lo que me dijo tu madre antes de morir

La pequeña no parecía notar el ardiente fuego, levanto su mirada para ver por ultima vez la figura de su nefasto padre pero el ya había desaparecido, y dejando ver una sonrisa en su rostro volvió a recostarse

Esa noche hubo un gran incendio en la casa de los Rosenkreuz al parecer no hubo sobrevivientes…

Capitulo II
El Fénix


Una figura humana hacia sombra a través de las dunas de un prominente desierto, hombres ensartados en estacas de metal eran el único adorno que mostraba el mismo, no había ni un alma ni los lagartos se escuchaban caminar ni los pájaros revolotear como acostumbraba suceder en el desierto, Aquella mujer portaba una sotana negra y unas espadas en su delgada espalda, caminaba sola y casi se podía sentir la desdicha en sus pisadas, en su aliento y hasta en los cañones de su pistolas, solo dejaba asomar el mentón

En lo alto de una duna alcanzo a ver un pequeño pueblo, a según, pacifico y decidió dar una vuelta por el lugar, un sobreviviente de la masacre acontecida en el desierto tomo en un intento desesperado por sobrevivir la sotana de la mujer, ella volteo a ver al mendigo, hombre quien rogaba tristemente por ayuda, lo observo fríamente parecía no importarle mucho, apunto son su arma al desdichado hombre y le dijo

-Descansa en Paz…

No se escucho más que el gatillo de un arma, el desierto se paralizo completamente mientras se ornamentaba con las pisadas de aquella mujer

-no me gusta ver a nadie sufrir, pero no soy nadie para matar

Aquel hombre aun permanecía de rodillas, pero ya estaba inerte

Cuando por fin llego al pueblo “pacifico” se detuvo frente al rechinante cartel de madera y lo observo detenidamente

“Pueblo Neruda” población: 125 habitantes
-…

No camino muy lejos, se le notaba algo cansada, al llegar solo entro a una taberna y se dejo caer en un sillón, los aldeanos no tardaron mucho en murmurar por las extrañas vestimentas de la chica el cantinero se acerco muy temerosamente, nadie la quería hay

-se…señorita, en.... en…
-deja de balbucear y habla de una buena vez

El cantinero se cubrió el sonido de las fundas de las armas se hizo verdaderamente repetitivo, y el resonar el cuero del mueble donde yacía la chica se hizo realmente profundo

-Vamos amigos, no porque vista diferente hay que tratarla diferente, si hasta tiene cara de buena persona

Un joven de cabellos oscuros que cubrían la mitad de su rostro había hecho sonar su voz desde una esquina apartada del Bar. Se acerco a ella como si su aspecto no le importase y tampoco las pistolas ajenas, estiro su brazo el cual tenia una pequeña herida y argumento con una prominente sonrisa

-“Bienvenida al pueblo de Neruda”

Ella sujeto su mano y los aldeanos voltearon para no darle más importancia mientras la música usual de las tabernas se hacia sonar de nuevo

-Que hace una mujer como tu en un pueblo como este?
-…estoy de vacaciones…-expreso la mujer recostándose de nuevo-
-enserio?
-Que tonto eres
-inocente… no tonto, como me dijiste que te llamabas
-no creo que debas entrometerte
-oye casi te llenan el estomago de plomo, me debes una
-crees que esos arcaicos artefactos pudiesen hacerme daño?…crees mal

Las herraduras de unos caballos berreaban en el pueblo, era extraño, era la era de los motores de vapor y nadie usaba caballos mas que para crianza y carreras, no para carrozas, un hombre de trajes negros se bajo de la misma, su imponente figura hizo retroceder a mas de uno, entro a la cantina y de nuevo los habitantes miraron indiscretamente y de forma extraña, sus pisadas eran muy familiares para aquella mujer, ese rechinar en el piso de madera, la mujer no se movió aquel hombre se acerco a ella seguro y frió, tomo su mano izquierda la levanto atrevidamente observándola con frialdad

-Buscabas esto?...Marco Rosenkreuz?

Pregunto aquella mujer levantando su mano derecha, en la misma se asomo una profunda cicatriz,

-pensé que habías muerto
-una vez más, pensaste mal

El hombre mostró su arma todos se levantaron apuntándole tercamente al imponente hombre, los pies de la mujer se habían elevado en el suelo, se podía sentir como le faltaba el aliento pero no emitía sonido alguno, el cañón del arma de marco apunto una vez mas, esta vez, al estomago de la joven,

-Quieres arrebatarme mi futuro Marco Rosenkreuz??
-No…Quiero darte uno… hija mía… Lynx
-Alto!!!! Si quieres meterte con ella, tendrás que pasar sobre mi eh?-argumento aquel chico
-no…no…no…-murmuraba Lynx como si quisiese decir algo-
-no me lo agradezcas
-no… no seas entrometido-contesto débilmente-
-oyeee te defiendo y aun así eres arrogante eh

Se entono el primer disparo, el arma de marco aun arrojaba humo, se escuchaba el temblar de las piernas del joven, de nuevo esa mirada traslucida apareció en el rostrote el progenitor de lynx , había silencio, nadie sabia si disparar o huir, los aldeanos eran realmente tercos, pero no estúpidos, había un agujero en la pared justo al lado de la cabeza del chico quien aun permanecía seriamente perturbado ante la fuerte presencia de Marco, le miraba directamente a los ojos sin poder percibir sus emociones, su ira y hay se dio cuenta…, las delgadas piernas de lynx empujaron a marco hacia la pared todos empezaron a correr a …“intentar” huir. Aquel hombre vació disparaba sin piedad a todo quien intentase salir por la puerta, Lynx se desespero, la impotencia le hacia hervir la sangre hasta el punto de volverse una vez mas contra su segundo creador

La vaina de su catana callo en el suelo, sus ropajes se elevaban en el caluroso viento del desierto mientras corría a por marco, Lynx desesperadamente intentaba detenerle, su catana volaba en el viento y chocaba contra el prominente brazo de marco, los disparos no dejaban de sonar, los aldeanos caían uno tras otro, mujeres niño, jóvenes, adultos…nadie escapaba al vil juego de marco, el quebrar del guante de Marco ceso el pueril fuego, su mano borboteaba sangre, la catana de Lynx resplandecía a la poca luz del sol que escasamente entraba por la ventana del bar. y la sangre de su padre

Los ojos vacíos de marco se volvieron contra ella, la miraba, igual que un demonio miraba el infierno, su lengua recogía la sangre afluente de su brazo, y empujado a Lynx hacia atrás comenzó a disparar contra ella, las mesas eran útiles en aquella situación parecían escudos prominentes, pero se desgarraban con facilidad, la catana de Lynx estaba en el suelo, era imposible llagar a ella, las fundas de sus pistolas se desprendieron y las balas de las mismas se cruzaban entre las de su aciago progenitor, era un infierno de plomo, las botellas caían una por una mientras Lynx corría sobre la barra

-No me mataras si apuntas a mis pies-agrego marco-
-No quiero matarte…
-Aun tienes ese enfermizo amor familiar
-Te equivocas…solo que no seguiré tus pasos

Marco se monto sobre la barra, para hacerle compañía a Lynx, las pistolas apuntaban al verdadero infierno, todo se calmo, y en la turbulenta escena apareció aquel muchacho, era el único que podía distinguirse entre los cuerpos ensangrentados de los aldeanos que había usado Marco para defenderse, Lynx le miro mientras sentía un efusivo dolor en su abdomen

-Lynx!!!!!!-grito el joven-

La mano de Marco se atiborraba más y más de sangre, la catana de Lynx estaba en su mano, y también, su sangre, el cañón de la pistola de la mujer apunto directamente a la frente, seria ella capaz de matar a su progenitor
-Iras a matarme?
-…
-te que solo una bala…que piensas hacer

El dolor se hacia mas intenso, su miserable padre clavaba su propia catana mas y mas profundo dentro de su delgado cuerpo, el gatillo de el arma de Lynx, se hacia sonar cada vez mas, tembloroso, el cuerpo de aquella mujer cedía, se arrodillaba, la sangre empezó a correr por la barra del bar., los pocos aldeanos del pueblo aun temblaban fuera del local, el destino era incierto, pensaban que serian las próximas desdichadas victimas de aquel brutal asesino, el joven se acerco para ayudar a Lynx, el arma de Marco relucía su luz roja sobre el semblante de el desafortunado muchacho

-Que harás?, deseas salvarle no?
-…

Los gemidos de Lynx fueron parecidos a aquella noche, el silencio se apodero vorazmente del penado escenario, la duda entro la mente de Lynx mientas su padre no demostraba ninguna clase de piedad, le clavaba la catana hasta el punto de traspasar casi completamente su blancuzca piel

-Tienes 3 segundos para decidir, o me matas o el muere
-…
-1…
-…
-2…
-…
-3…

Hubo dos disparos al mismo tiempo, irónicamente sincronizados, las armas de Marco y Lynx arrojaban un acallado humo blanco, el joven aun permanecía de pie, y desafortunadamente Marco también ambas armas apuntaban al joven, el plateado cabello de Lynx se dejo ver solo un poco, mientras abatida permanecía jadeando como perro

-Valla, parece que has mejorado un poco con tus juguetes
-…-Lynx solo seguía agachada y jadeando lentamente mientras su propia catana permanecía hundida en su abdomen-
-Sublime choque de municiones, pero gastaste tu ultima bala
-…
-Muy mal-susurro Marco al oído de la delirante mujer-

El rostro de Marco fue bañado en una rápida ráfaga de sangre, la espada había penetrado la pared y entre esta, el cuerpo de la desdichada mujer, sus ropajes negros pronto fueron inundados por su vibrante sangre su sotana no era mas que desecho, las sonrisas funestas de Marco no hacían falta, se reía súbitamente al ver a Lynx herida y jadeando, se regocijaba ante su dolor, y se fundía con su miedo, sin esperanzas, como deseaba verla al observar a su madre muerta,

-Eres un maldito fénix y me encargare de cortarte las alas…dios te bendiga…hija mía

Marco beso la mejilla ensangrentada de Lynx y desapareció entre las corredizas puertas del local, rápidamente el asustado joven fue a ayudarle

-estas bien
-e…e…e…es
-no te preocupes estoy bien
-estùpido, entrometido.
-contigo no se puede, se que no es el momento pero…me llamo alphonse muchas gracias por salvarme
-…ca… lla…

Lynx se desmayo antes de articular palabra alguna en los brazos del chico, sin mas el le levanto y la llevo a escondidas a su casa

Capitulo III
La Serenata del pecado

No paso mucho tiempo, los habitantes del pueblo estaban conmocionados, los cuerpos y la sangre se habían transformado en una alfombra tétrica, el dolor y la tristeza eran el regocijo de los habitantes antes de la hora de dormir, una serenata triste se había esparcido en el tranquilo pueblo una serenata dolorosa que entonaba las tristezas de aquellos hombres mujeres y niños era la serenata del pecado

El joven alphonse se había levantado al vibrante cantar de las aves de corral habían pasado ya 3 días desde que aquella misteriosa mujer entrara por el umbral de su hogar inconciente y gravemente herida como permanecía hasta el día de hoy

Lynx estaba finalmente despierta con algunas desgarradoras lagunas mentales mientras intentaba afanosamente levantarse para salir de su confinamiento se sentía ahogada en las paredes de aquel lugar, el calor hacia estragos en ella, las heridas aun no sanaban y las leves no cerraban parecía que se negaba a recuperarse y mas haya del dolor físico el dolor de cargar con tantas muertes un dolor imposible de sanar le quebrantaba la poca alma que le quedaba

Nadie sabia aun de la estadía de Lynx en el una vez numeroso pueblo, los rayos del sol que entraban por la diminuta ventana se alejaban de la infeliz figura de aquella triste mujer, la silueta de Alphonse se de1izo en el umbral d la puerta y con un tono satírico argumento

-Hasta que despiertas
-Donde estoy?
-En mi hogar
-hogar?
-Así es, has dormido tres días seguidos

Lynx se levanto, un tanto adolorida, observo a alphonse por largo rato como para ver su reaccion, el solo se dio rapidamente la vuelta sonrojado, la joven le miro con gesto de desconcierto y al tocar su brazo noto que su cuerpo estaba cubierto por ventas

-Mi sotana!?...Donde esta
-te refieres a tu abrigo de plomo, sabias que necesite a tres amigos para que me ayudaran a sacártelo, porque una chica tan delgada usa algo tan pesado? Para que no te lleve el viento jajajajajajaja
-…
-ehh…menudo sentido del humor tienes…esta hay justo en el gran agujero que hay en suelo, preparare el desayuno
-cuantos…cuantos mato?
-Aunque no esperaba a q despertases hoy
-Cuantos
-por eso no me dio tiempo de ir a mercado
-CUANTOS!!!?????
-85…incluyendo niños
-…es un… debo ir a buscarle
-a donde piensas ir con esas heridas
-No seas entrometido
-Mil truenos caeran sobre mí antes de que te deje salir a buscar a ese asesino
-Ese asesino es mi padre!!!!!!, alguien debe detenerlo, y ese alguien seré yo
-Podrás hacer lo que te de la gana cuando te recuperes pero…no quieres matarle…que piensas hacer
-…
-debo cambiarte las vendas, debes recuperarte antes de salir por aquel hombre

Alphonse se acerco cautelosa y lentamente y con sumo cuidado quitaba las ensangrentadas vendas de lynx, ella callo las aves tapaban el sol volando de un lado a otro, los cuervos se asomaban por la ventana y los buitres solo aguardaban en el cementerio su gran botín, en el pueblo había mucha arena, la energía que antes llenaba las calles, no era mas que una depresión inmensa, nadie se disponía a salir todos estaban tristes solo los 40 que aun quedaban 41 contando a lynx quien se sentía como la enviada de los infiernos

-Y esa venda en tus ojos…no debes ver muy bien
-puedo verte claramente
-entonces para que la venda
-te he dicho mas de mil veces…Q NO SEAS ENTROMETIDO!!!!
-mm esta bien, me lo dirás tarde o temprano…listo! Todo en orden
-…porque? Porque eres tan amable a pesar de mis insultos, de mis gritos…no te entiendo
-si hubieses querido matarme pues no me hubieses salvado no
-no te cansas de estar conmigo?
-pues para serte sincero no
-Quiero tomar un poco de sol…
-no creo que sea buena idea, nadie sabe que estas aquí
-poco me importa

Lynx simplemente empujo a alphonse y colocándose su sotana se dejo caer suavemente en la silla de madera que estaba en el frente, el sol aun no queria acercarsele…en ese pueblo hasta el viento le temia…a pesar de su inaplazable inocencia, no tardaron en murmurar, Lynx miro de un lado a otro, el bar…el cementerio…recordaba tristemente como sucedió la matanza…solo los ataúdes cubrian las calles, las cruces de madera no eran suficientes, al igual que su agonia, su tristeza

-…debo irme…a trabajar
-…
-no tomes mucho sol o se te arruinara la piel ajajajaja
-…

No camino mucho, se le notaba algo preocupado, distante. Su figura atravezo la puerta de un pequeño local del otro lado del pueblo, no saludo como acotumbraba, no mostraba su sonrrisa habitual, sus compañeron no tardaron mucho en darce cuenta de lo que estaba sucediendo, mantenia la cabeza baja, inundado de pensamientos confusos y sentimientos extraños, lo siguiente fue una bofetada resonando en la mitad del local, Marinei su compeñera se la habia propinado

-¡Eres un traidor!
-marinei, de que rayos estas hablando-contesto casi de inmediato-
-no te hagas el tonto, todos saben que guardas a esa chica aquí
-…lynx…

Las sillas del local resonaron una detrás de la otra, todos estaban de pie, nadie dijo nada, solo miraban al chico con desprecio

-como fuiste capaz de guardar a esa chica aquí!
-tu no entiendes marinei

Se escucharon unos ruidosos quejidos, muchas risas del lado de afuera del local, un camion carreteaba una figura desprotegida, la figura de lynx, alphonse volteo rapidamente, sus ojos se desorbitaron, era un cuadro tetrico, digno de una película de horror, sus huesos resonaban su columna craqueaba la arena se fundia con su sangre y las risas de los perpetuadotes de aquella atrocidad, el sonido de sus huesos en la ardiente arena hacia estremecer a alphonse, era realmente abominable, no tardo mucho en salir por la ventana vadeando los punzantes vidrios y atravesándose frente al atroz camion

-Apartate -dijo el conductor sosegado-
-no lo hare, lo que hacen esta mal

Aquel hombre abrió la puerta del camion, la ira salia a borbotones de sus nefastos poros, un sudor inquietante bajaba por su rostro mientras marcaba su puño el la boca de alphonse, el muchacho callo ligeramente aturdido y fue arrastrado junto con lynx

-esa chica merece morir
-te equivocas, nadie merece morir-replico el joven adolorido
-ese sujeto vino por ella, eres un maldito traidor
-ella no le disparo a nadie, no merece morir
-gracias a ella perdimos mujeres niños hombres de bien, vecinos y hasta amigos de la infancia, ellos no merecian morir como tu dices
-¡¡¡¡¡¡ella tampoco!!!!!! Que sea su padre no la convierte en una asesina, ella no disparo l gatillo, intento detenerlo, ella salvo mi vida, no fue su culpa, solo venia a descanzar
-CALLATE!

El puño de aquel sujeto estaba innundado en sangre, la boca del alphonse totalmente destrozada el silencio se apodero borazmente del esecario el susurro del viento se hacia sonar y los murmullos tambien

-el primer error fue aceptarte en este pueblo

De las sombras que se hacian entre dos locales aparecio la figura de un hombre encorvado, arrugado y con una barba prominente, todos se apartaron para que el anciano clavara cruelmente su mirada en el desprotegido chico, quien como un penado bajo la cabeza, las andalias del hombre hacían resonar la arena, se acerco lo suficiente como para escuchar el agitado corazon mudo de alphonse, entre las crueldades de la esena, entre las miradas y el silencio inquietante

-llegaste herido…nosotros te curamos, llegaste desprotegido…nosotros te acobijamos, llagaste desamparado…hambriento…nosotros te alimentamos, te protegimos y te tratamos como un aldeano mas a pesar de que tus manos estaban llenas de sangre, te enseñamos nuestros valores, llegaste como el asecino de rosas y te convertimos en alphonse renohart y nos agradeces protegiendo a una asesina

Miles de desgarradores susurros innundaron el ambiente y una mirada fria definio el momento

-apartate y deja que la enjuiciemos
-…yo…yo
-por ultima ves alphonse, apartate
-……n…o……
-¡¿Qué has dicho?!

Alphonse clavo sus pies en la arena como símbolo de rebeldia, levanto sus manos para impedirle el paso hacia lynx, las gotas de sudor corrian lentamente por el rostro del ahorra enervado anciano, no le importo y levanto su palabra justo en su rostro

-es cierto, vine como un asesino y ustedes me temdieron la mano sin importar lo que era…les debo mucho
-entonces apartate
-me enseñaron entre otras cosas el valor de las vidas ajenas
-entonces valoraras las vidas que perdimos
-No! Valoro las vidas que pueden cambiar el mundo
-APARTATE
-No lo hare!
-no eres mas que un asesino
-no lo soy! Soy un aldeano
-no lo eres!!, jamas lo fuiste!! Apartate asesino
-no lo hare!!!
-entonces…maten al traidor

El sol apuntaba a la frente del muchacho al igual que el cañon del una enfurecida e infundada arma, todos retrocedieron

-re…tirate-argumento lynx adolorida-
-no, no me movere ni un centímetro
-Daras tu vida….por…la…mia
-si es necesario si
-…
-que lindo, defiende a la asesina…-interrumpio aquel hombre con tono satirico- ya veremos hasta cuando

El cuadro fue realmente rapido, el gatillo la polvora, alphonse inconciente y lynx…entre la bala y el chico, un impacto directo en su hombro, en la confusión retumbo el segundo disparo que esta vez alcanzo la cadena que ataba a lynx al prominente camión, su encomia sotana hizo levantar una gruesa nube de polvo que cubrio el escenario por completo se convirtió en un escenario del polvora, lynx esquivaba escasamente las penetrantes balas, en un salto mostro su delgada figura, y haciendo sombra en el sol con el cuerpo de alphonse en los brrazos prendio a correr atravesando por la casa del chico tomando sus cozas y desapareciendo velozmente por el horizonte, escapando de los una vez pacificos pueblerinos de neruda

Callo la noche, el susurro del viento se hacia sonar. Los grillos no ocultaban sus chirridos irritantes ni mucho menos las luciérnagas su aplacible brillo, habia una hermosa luna llena, las estrellas revestian su mas oscuro traje mientras la luna congeniaba con la soledad de los muchachos

-…
-…nunca me dijiste, que eras el tonto de las rosas
-…
-el tonto mas cruel…
-porque me salvaste
-…te doy vida por vida
- ya veo, como siguen tus heridas
-…no me muero tan facil
-si eres bien resistente
-no tengo tiempo para perderlo contigo, debo irme
-… de acuerdo, cuidate…
-no se supone que debas venir conmigo
-ves demasiada televisión
-…pues entonces es un adios
-un hasta luego, no sera la ultima vez que nos veamos
-…esperemos que si, esto puede servirte-dijo lynx entregandole un arma-
-es tu arma…eres muy devil como para valerte sin un arma
-…gracias
-nos vemos en el infierno, o en la morgue donde nos juntemos primero-dijo lynx aplejandose-
-cuidate tu tambien…